Es de agradecer que podamos los vallisoletanos arrutinarnos a nuestros quehacer consuetudinarios con el impas de unas ferias con sus casetas que nos sirvan de despedida de los placeres veraniegos con paulatinidad. ¡Vamos a hcerlo para después de semana santa también! Sería ideal que tras las vacaciones de semana santa--tan austeras y artísticas en estas tierras--tuviéramos un nuevo impas...esta vez podríamos poner casetas monotemáticas sobre el vino solamente, pero por todos los barrios, para hacer publicidad de nuestros caldos a toda España y exportar producción al mismo tiempo. Una feria en la que deleitarse con el vino al mismo tiempo que se pueden comprar sus botellas más emblemáticas...Y para después de navidad LA FERIA DEL LECHAZO en enero, regada con generosos tintos y con vales de descuento para restaurantes señeros de la región. Una idea es.
JOSE NOGUÉS